Esto puede ser normal en algunos momentos de la vida. Generalmente, pertenecemos a diferentes grupos de referencia y compartimos características o afinidades con cada uno. Difícilmente vamos a encontrar personas que sean idénticas a nosotros, y, si fuera el caso, seguramente nos aburriríamos, pues un grupo diverso permite intercambiar ideas y aprender unos de otros, pero es importante que los miembros del grupo compartan los principales intereses y las metas para que permanezca unido. Ahora, cuando nos sentimos desubicados con personas cercanas, con las que hemos compartido vivencias puede deberse a algún cambio en la dinámica del grupo o de nosotros: tal vez, nuestras necesidades son otras, o ya no tenemos los mismos intereses. O, quizás, el grupo se transformó por el ingreso de un miembro nuevo o porque las metas son otras. 
Hay que aceptar los cambios: algunos amigos permanecerán siempre allí, y otros ingresarán a otra etapa y será importante apreciar el tiempo que pasaron juntos, ya que nos proporcionaron aprendizajes y vivencias valiosas. Por ello, si no se siente cómodo con las personas que frecuenta, tal vez deba buscar otro grupo en el que se sienta parte importante, reconocido y con el que comparta intereses.
A lo largo de la vida, pertenecemos a distintos grupos de acuerdo a nuestros intereses.
Fuente: Adhara Ampuero -Mi Hogar-Diario El Comercio
